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IV Aprender a leer y entender la música como se aprende la lengua materna

""Un niño aprenderá cualquier cosa si hay alguien que sepa como enseñarle". " Zoltan Kodaly

Durante un viaje de San Francisco a Lima tuve la parada usual en Dallas, Texas y estuve conversando con una compañera de viaje. Cuando escuchó que yo era una profesora de música, mi nueva conocida me dijo que en el Perú se estaba enseñando con un método nuevo, llamado el método Suzuki. ¿Enseñas con el método Suzuki, o enseñas a leer música? Me preguntó. ¡En ese momento yo supe que debía empezar a escribir acerca de la enseñanza de la lectura musical! Creer que "enseñar Suzuki" significa no enseñar a leer es un total malentendido. El método Suzuki es el Método de la Lengua Materna. Todos los niños escuchan su idioma, hablan su idioma, y en el colegio se les enseña a leer y escribir su idioma. Este es el proceso natural en el aprendizaje del idioma. Es el proceso de la lengua materna. El método Suzuki es dejar que los niños oigan la música, enseñarles cómo tocar la música y enseñarles a leer y entender la partitura.

En artículos anteriores he explicado cómo preparar a los niños para la lectura musical con actividades de pre-lectura o de preparación para la lectura. He enfatizado la importancia de dejar que los niños aprendan mediante sus sentidos, desarrollando su intuición. Ahora voy a concentrarme en la estudiante que ha alcanzado la siguiente etapa del aprendizaje: ella está lista para acercarse a la lectura y teoría musical desde un punto de vista más intelectual. La alumna es una niña en edad escolar, toca su instrumento con fluidez, facilidad y con buen sonido. Ella ha estado expuesta a la música escrita y reconoce los elementos básicos del ritmo y la melodía. Ella está estudiando lectura musical con un libro de lectura (o, mejor todavía, con varios libros) diferente a los libros Suzuki. La estudiante, por lo tanto, sigue escuchando el repertorio Suzuki, aprendiendo las piezas usando la partitura como guía, y al mismo tiempo está estudiando música que nunca ha escuchado ni leído.

Aquí es importante hacer una aclaración: muchos estudiantes Suzuki dan la apariencia de saber leer bien, pues abren el libro Suzuki y tocan inmediatamente. No se dejen engañar. Esto no es lectura verdadera. La estudiante ya ha escuchado la música y por lo tanto conoce el ritmo y la melodía. ¡No necesita entonces leer el ritmo y puede "sacar" la melodía siguiendo en la partitura los patrones melódicos o tal vez leyendo solamente la digitación! No es suficiente que los alumnos Suzuki "sepan leer" solamente el repertorio Suzuki. Poder leer música que uno ha escuchado muchas veces es útil, pero no lo entrena a uno a leer una partitura de música que no conozca. Esta es una habilidad importante que debemos desarrollar en todos nuestros estudiantes. Pensemos en el futuro. Como adultos, nuestros estudiantes disfrutarán mucho de la música cuando se reúnan con sus amigos músicos para hacer música juntos. Esto implica usualmente tener la habilidad de leer a primera vista música que tal vez no hayan escuchado nunca. Debemos entrenar a nuestros alumnos para que leer música sea como leer su propio idioma. Es interesante notar que cuando nuestro idioma nativo pasa delante de nuestros ojos (en letreros, avisos, titulares) no podemos evitar leerlo. No decidimos conscientemente "ahora voy a leer". Una buena lectora de música hará lo mismo: ella verá la partitura y no podrá evitar dejar de escuchar la música.

Ahora veremos cómo podemos enseñar un concepto teórico nuevo, primero ayudando a la alumna a entender el concepto en la música que ya ha vivenciado y luego aplicando el concepto a material nuevo.

Para enseñar cada concepto nuevo seguiremos tres pasos:

  1. Relacionar el concepto teórico a música ya conocida (esto es, repertorio que la alumna ha escuchado y ha tocado).
  2. Guiar a la alumna a descubrir el mismo concepto en música desconocida (música que la alumna no haya escuchado ni tocado).
  3. Practicar, practicar, practicar.

Ahora veamos cómo podemos aplicar este proceso para desarrollar en nuestros alumnos habilidades de lectura:

1. Lectura de patrones melódicos en grados conjuntos ascendientes y descendientes

  1. Escoja una parte pequeña de una pieza conocida que contenga solamente grados conjuntos. Pida a la alumna que señale las notas y cante cada intervalo diciendo "sube" o "baja".
  2. Pida a la estudiante que haga lo mismo con un patrón nuevo, no conocido. Toque el patrón nuevo.
  3. La alumna deberá practicar el mismo concepto muchas veces con patrones diferentes.

2. Lectura de patrones melódicos que contienen grados conjuntos y notas repetidas

  1. Escoja una parte pequeña de una pieza conocida que contenga solamente grados conjuntos y notas repetidas. Pida a la estudiante que señale las notas y cante cada intervalo diciendo "sube", "baja" o "igual".
  2. Pida a la estudiante que haga lo mismo con un patrón nuevo, no conocido. Toque el patrón nuevo.
  3. La alumna deberá practicar el mismo concepto muchas veces con patrones diferentes.

3. Lectura de patrones melódicos que incluyen intervalos de tercera

  1. Escoja una parte pequeña de una pieza conocida que contenga intervalos de segunda y de tercera. Pida la alumna que señale las notas y cante cada intervalo diciendo "sube", "baja", o "salta".
  2. Pida a la estudiante que haga lo mismo con un patrón desconocido. Toque el patrón nuevo.
  3. Practique el mismo concepto muchas veces con patrones diferentes.

4. Identificación de los nombres de las notas en la partitura

  1. Cante los nombres de las notas de una pieza conocida, mientras indica las notas en la partitura.
  2. Haga lo mismo con una pieza desconocida que tenga el mismo rango y los mismos intervalos. La alumna debe tocar la pieza nueva hasta que ella pueda parar en cualquier sitio y nombrar la nota.
  3. Pida a la alumna hacer lo mismo con muchos patrones distintos.

5. Lectura de patrones rítmicos a primera vista

  1. Escoja una pieza familiar que contenga solamente los elementos rítmicos que quiere enseñar. Pida a la estudiante que diga o marque el ritmo mientras indica el pulso.
  2. Haga lo mismo con una pieza desconocida pero con los mismos elementos rítmicos.
  3. La alumna deberá practicar los mismos elementos con muchas piezas distintas.

6. Desarrollo del sentido métrico

  1. Escoja una pieza familiar. Pida a la alumna que establezca un pulso y que sienta el primer pulso de cada compás. Cante la melodía e indique en la partitura la primera nota de cada compás. Luego la alumna puede cantar la melodía mientras dirige la pieza.
  2. Haga lo mismo con una pieza no conocida que tenga el mismo indicador de compás. Si la estudiante no puede cantar la melodía, pídale que cuente el pulso y que indique el primer tiempo de cada compás.
  3. La alumna deberá repetir el proceso con muchas piezas diferentes con el mismo indicador de compás.

7. Reconocimiento del modo mayor o menor

  1. Usted o la alumna toquen una pieza fácil en modo mayor del Libro Uno (por ejemplo, Mary Had a Little Lamb) tal como está escrita. Luego usted tóquela pero cambiándola a modo menor. La alumna reconocerá la diferencia inmediatamente. Pida a la estudiante que describa la emoción o mencione, "la pieza está en modo mayor (menor)". Toque otras piezas de Libro Uno y discuta si están en modo mayor o menor. Deje que la alumna experimente cambiando de menor a mayor y viceversa.
  2. Cuando toque piezas nuevas, siempre pregunte: ¿esto suena mayor o menor? Si es menor ¿cómo puedo tocarla en mayor? Si es mayor ¿cómo puedo tocarla en menor?
  3. Siempre haga que la estudiante esté consciente del modo de cada pieza y de vez en cuando dé a la alumna la oportunidad de cambiar de menor a mayor y de mayor a menor.

8. Desarrollo del sentido de la tonalidad

No me refiero a memorizar las armaduras de clave, sino a "conocer" el centro tonal por oído. El sentido de la tonalidad puede ser desarrollado fácilmente usando repertorio conocido y guiando al oído a escuchar.

  1. Toque una pieza de Libro Uno que termine en la tónica (casi todas lo hacen), disminuya la velocidad hacia el final, y no toque la última nota. Pida a la estudiante que cante o toque la nota final. Transponga la canción a otra tonalidad y repita el ejercicio. Puede decir "esa es la nota que vuelve a casa... Significa que estamos en la tonalidad de Do". Cambie de tonalidad nuevamente y pregunte a la estudiante ¿en qué tonalidad estoy? Repita la misma actividad en otra tonalidad.
  2. Toque una pieza desconocida en una tonalidad conocida. Haga que la alumna la toque y pregúntele en que tonalidad está la pieza.
  3. Siempre guíe a sus estudiantes a escuchar el centro tonal. No les diga solamente "Un sostenido es Sol mayor". Guíe a los alumnos a escucharlo.

9. Lectura en diferentes tonalidades

Leer en tonalidades diferentes es mucho más fácil una vez que los dedos se han acostumbrado a tocar en varias tonalidades. La mayor parte del Libro Uno está en Do mayor y no da al estudiante la oportunidad de "sentir" otras tonalidades.

  1. Pida a la estudiante que transponga una pieza fácil y conocida a diferentes tonalidades, y que toque tanto la melodía como la armonía de la mano izquierda.
  2. Pida a la alumna que lea otras piezas en las tonalidades aprendidas y que las transponga a nuevas tonalidades.
  3. Guíe a la alumna a continuar transponiendo piezas familiares y leyendo música en diversas tonalidades.

10. Identificación de estructuras armónicas básicas

El desarrollo del sentido armónico es fundamental para todos los músicos y de suma importancia para leer música de piano. Luego de tocar las piezas del Libro Uno el sonido de los patrones armónicos básicos están en el oído del estudiante y el sentido de los acordes está en sus dedos.

  1. Pida a la alumna que toque una pieza fácil de Libro Uno, tal como Mary Had a Little Lamb. Pídale que toque el primer acorde tal como está escrito y luego en forma arpegiada, cantando cada nota.. Dígale "este acorde se llama Do". Pida a la estudiante que transponga la pieza a otra tonalidad, por ejemplo Sol, y que toque de la misma forma el primer acorde. Dígale "este acorde es Sol". Trabaje con la misma pieza u otra pieza conocida en varias tonalidades. Seleccione acordes en posición fundamental para que la alumna los identifique por nombre.
  2. Cuando la estudiante toque piezas de lectura, seleccione acordes en posición fundamental y pídale que los identifique por nombre.
  3. Siempre guíe a sus estudiantes a que examinen las partituras de las piezas de lectura e identifiquen los acordes en posición fundamental.

De la misma manera podemos introducir luego las inversiones de los acordes familiares. Muestre a la alumna cada posición, pídale que las toque hasta que se acostumbre al sonido y la sensación y entonces identifíquelas como, por ejemplo: acorde de Do, posición fundamental, primera inversión, segunda inversión.

Pida a la estudiante que toque Aunt Rhody, luego la mano izquierda sola tocando los acordes en bloque. Pida que identifique los acordes por nombre y posición; Do posición fundamental, Sol primera inversión etc. Haga lo mismo introduciendo los nombres funcionales de los acordes, primero solamente en posición fundamental. Luego introduzca las inversiones. Ahora pida a la alumna que toque la mano izquierda de Aunt Rhody identificando los acordes por nombre, posición y función: Do posición fundamental, I; Sol primera inversión, V; etc. Finalmente, siguiendo un proceso similar, podemos introducir la terminología "tónica, dominante y subdominante".

En resumen, deje que la estudiante aprenda el nuevo concepto teórico a través de un repertorio que conozca muy bien. Luego escoja una nueva pieza que contenga el concepto y guíe a la estudiante a descubrirlo. Finalmente, afiance la nueva habilidad a través de la práctica con otras piezas. Esta es una manera integral de enseñar: no debemos separar la lectura de la teoría, la interpretación de la lectura, o la interpretación de la teoría. El entendimiento de la teoría y la habilidad de la lectura deben evolucionar naturalmente desde la habilidad de los niños de escuchar y tocar, en la misma forma en que la lectura y la comprensión gramatical del lenguaje evolucionan naturalmente de la habilidad de los niños para hablar y de sus propias vivencias.

Leer música es ver, escuchar, entender y tocar. Debemos investigar cómo entrenar a nuestros alumnos a tocar hermosamente, leer con fluidez y entender la partitura. Este es el Método de la Lengua Materna. Este es el Método Suzuki. Espero que la próxima vez que pase por Dallas encontraré a mis compañeros de viaje mejor informados.

Publicado primero en la revista "Ensamble" de la Asociación Suzuki del Perú. Quisiera agradecer a mi esposo, Marcial Blondet, por traducir éste artículo. Me gustaría agradecer a Lucha del Río, quién generosamente ha dedicado parte de su tiempo para ayudarme a traducir este artículo. También quisiera reconocer que muchas de las ideas aquí presentadas, han sido inspiradas en mis estudios de metodología de Zoltan Kodaly, durante el trabajo desempeñado durante mi Maestría en el Holy Names College, en Oakland California.


Copyright © Caroline Fraser L.R.A.M., A.R.C.M., M.Mus.